Prevención de factores de riesgo de los trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes preuniversitarios. Playa. 2013-2015

Autora: Dra. Zaylli Blanco Santiago– Doctora en Medicina.

Tutor: Dr. C. Leandro Rodríguez Vázquez – Licenciado en Educación, Especialidad de Química. Máster en Nutrición en Salud Pública. Doctor en Ciencias Filosóficas. Investigador Auxiliar. Profesor Titular. Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM)

adobe_pdf_icon [Trabajo de tesis para optar por el título de Máster de Nutrición en Salud Pública].
La Habana: INHEM; 2017.

RESUMEN

En la adolescencia, momento clave en el proceso de socialización del individuo, se producen importantes modificaciones en el organismo y la intervención educativa es una herramienta útil para mejorar sus conductas y creencias. Los trastornos de la conducta alimentaria, tienen relevancia socio sanitaria por su gravedad, las dificultades de diagnóstico y de tratamiento. Se pretende prevenir los factores de riesgo de los Trastornos de la Conducta Alimentaria en un grupo de adolescentes de un instituto preuniversitario de objetivos y condiciones especiales de Playa durante el período 2013-2015. Se estudiaron 99 adolescentes, masculinos y féminas de 14 a 17 años. Se aplicaron instrumentos durante los dos cursos para la evaluación de la imagen corporal, conocimiento sobre alimentación saludable, autoestima, prácticas y gustos alimentarios, conducta alimentaria, previamente validados y estandarizados para esta población. Prevaleció el sexo femenino y el color blanco de la piel. La mayoría presentó un índice de masa corporal (IMC) normal. Los factores de riesgo estudiados tuvieron modificación significativa, después de aplicado el programa. Se constataron insuficiencias acerca de la relación entre el IMC con la percepción de la imagen corporal, la autoestima, los conocimientos sobre alimentación  saludable, la conducta alimentaria, las prácticas y gustos. Crear espacios educativos en los que se apliquen programas con grupos de discusión en las escuelas, las casas de orientación de la mujer y la familia, y otros para que los adolescentes puedan expresar sus dudas, preocupaciones e inquietudes para la prevención de los trastornos de la conducta alimentaria desde tempranas edades.